La crisis de acceso a la salud en San Diego: qué está pasando, por qué es importante y qué sigue
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San Diego Foundation
September 11, 2026

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Este artículo es parte de una serie de la San Diego Foundation que ofrece a los votantes una explicación independiente y objetiva sobre los temas en los que se centra la Medida B y cómo podría afectar a las comunidades del condado de San Diego.
En resumen
- El acceso a la atención médica en el condado de San Diego está bajo una presión creciente, ya que los recortes en los fondos federales de Medicaid y las nuevas restricciones presupuestarias estatales amenazan la cobertura de salud y ejercen una presión adicional sobre los proveedores locales.
- Más de 1 de cada 4 residentes del condado de San Diego (más de 850,000 personas) están inscritos en Medi-Cal, el programa de Medicaid de California, según datos de la Agencia de Salud y Servicios Humanos del Condado de San Diego .
- Más de 300,000 residentes del condado de San Diego podrían perder el acceso a la atención médica o a la asistencia alimentaria debido a cambios en las políticas federales, según el Condado de San Diego.
- El acceso limitado a la atención médica puede obligar a las familias a retrasar su atención, depender de las salas de emergencia y elegir entre pagar por la atención médica u otras necesidades básicas, como vivienda, alimentación y cuidado infantil.
- En noviembre de 2026, los votantes del condado de San Diego decidirán si aprueban la Medida B, la Ley de Salud y Seguridad del Condado de San Diego, una medida de impuesto sobre las ventas a nivel de condado que destinaría la mayor parte de sus ingresos a la atención médica, incluida la atención para niños y residentes sin seguro o con seguro insuficiente.
¿Qué es el acceso a la atención médica?

El acceso a la atención médica significa poder obtener la atención médica necesaria de manera confiable, asequible y oportuna.
Medi-Cal, el programa de Medicaid de California, funciona como la red de seguridad más grande del condado de San Diego para la cobertura de salud, brindando atención gratuita o de bajo costo a los residentes que califican. El programa cubre visitas al médico, medicamentos recetados, atención de emergencia, apoyo de salud mental, atención durante el embarazo y muchos otros servicios, lo que lo convierte en un recurso vital tanto para la salud pública como para la estabilidad económica.
Más de 1 de cada 4 residentes del condado de San Diego dependen de Medi-Cal para su cobertura, según la Agencia de Salud y Servicios Humanos del Condado de San DiegoEsta dependencia es especialmente significativa en una región donde los altos costos de la vivienda y el creciente costo de vida ya presionan los presupuestos familiares, según el Informe de Equidad Económica encargado por la San Diego Foundation. Sin un acceso confiable a la atención médica, los residentes pueden retrasar su atención o esperar hasta que los síntomas se vuelvan graves antes de buscar tratamiento, lo que aumenta potencialmente la dependencia de las salas de emergencia de los hospitales.
¿Por qué el acceso a la atención médica está bajo presión en el condado de San Diego?
El acceso a la atención médica en el condado de San Diego está bajo presión principalmente debido a una reducción histórica en los fondos federales de Medicaid, agravada por las nuevas restricciones presupuestarias estatales y la escasez de personal que afecta desde hace tiempo a los proveedores de salud locales.
Se estima que la ley de reconciliación presupuestaria federal conocida como H.R. 1 recortará casi $1 billón de dólares de Medicaid a nivel nacional —la mayor reducción de fondos en los 60 años de historia del programa— y la Oficina de Presupuesto del Congreso, de carácter no partidista, estima que hasta 10 millones de personas en todo el país podrían quedarse sin seguro para 2034 como resultado, según la California Healthcare Foundation.
Medi-Cal podría perder más de $30 mil millones de dólares en fondos federales anualmente una vez que los cambios entren en vigor por completo, según CalMatters. Las estimaciones sobre cuántos californianos podrían perder su cobertura varían según la metodología y los cambios de política que se consideren: la Oficina del Analista Legislativo , de carácter no partidista, proyecta aproximadamente 1.2 millones de bajas solo por los cambios de la ley federal H.R. 1; el California Budget & Policy Center sitúa la cifra en hasta 2 millones; y un análisis del Comité de Salud de la Asamblea estatal de California que combina la ley H.R. 1 con cambios presupuestarios estatales adicionales sitúa el límite superior en 3.4 millones de bajas.
Los nuevos requisitos de trabajo y reporte, así como las renovaciones de elegibilidad más frecuentes cada seis meses, ya son ley. Lo que sigue siendo incierto es exactamente cuántos residentes del condado de San Diego perderán finalmente su cobertura. Según el condado de San Diego, la ley H.R. 1 pone a más de 300,000 residentes en riesgo de perder su cobertura médica. No está claro cómo afectará esa pérdida a la salud y las finanzas de las personas con el paso del tiempo.

California también está reestructurando la forma en que financia la atención de salud conductual, pasando de la Ley de Servicios de Salud Mental a una nueva Ley de Servicios de Salud Conductual. Esa transición podría afectar a los programas de salud mental para la primera infancia, incluidos los Servicios de Desarrollo Saludable de First 5 San Diego, según First 5 Association of California. La reducción de fondos para la prevención y la intervención temprana podría dificultar que los niños pequeños reciban apoyo durante un período crítico para el desarrollo saludable del cerebro, así como para su desarrollo social y emocional.
Para los pacientes, las consecuencias de estos cambios podrían significar perder el acceso a consultas médicas de rutina, medicamentos, atención de emergencia, apoyo de salud mental, atención durante el embarazo y otros servicios. Para los proveedores, la presión va en sentido contrario: los centros de salud calificados a nivel federal —las clínicas de red de seguridad que, por ley, no pueden rechazar a pacientes independientemente de su capacidad de pago— podrían verse obligados a absorber una parte creciente de la atención no compensada, una carga que muchos no pueden sostener indefinidamente sin arriesgarse al cierre.

Los sistemas de salud locales también enfrentan presiones financieras y de personal. Sharp HealthCare, uno de los sistemas de salud sin fines de lucro más grandes del condado de San Diego, anunció reducciones de personal que afectaron a 260 empleados en agosto de 2026 —además de los 315 puestos eliminados en 2025— citando el aumento de los costos junto con los cambios en la política federal vinculados a la ley H.R. 1, según un artículo de noticias del San Diego Union-Tribune.
Los cambios administrativos relacionados también están afectando el programa de asistencia alimentaria del condado de San Diego, CalFresh, el cual está estrechamente vinculado a la salud y estabilidad familiar. El condado estima que podría necesitar aproximadamente 30 millones de dólares al año en personal adicional para manejar los nuevos requisitos de documentación federal. A nivel nacional, la participación en SNAP/CalFresh cayó un 11% entre julio de 2025 y abril de 2026, con más de 4 millones de personas perdiendo la asistencia alimentaria hasta la fecha —muchos de ellos niños— según NPR.
¿Cómo afecta el acceso a la atención médica a las personas y a las comunidades?

Cuando el acceso a la atención médica disminuye, los efectos se extienden mucho más allá del consultorio médico y llegan a los presupuestos familiares, los lugares de trabajo y la red de seguridad en general.
Perder la cobertura o enfrentar costos médicos elevados puede obligar a las familias a elegir entre pagar la vivienda, la alimentación, el cuidado infantil o la atención médica; decisiones difíciles que repercuten en la capacidad de las personas para trabajar y contribuir a la economía local. Al mismo tiempo, los centros de salud obligados a absorber los crecientes costos de la atención no compensada enfrentan el riesgo de reducir sus servicios o cerrar, lo que puede disminuir el acceso incluso para los pacientes que siguen asegurados, ya que quedan menos proveedores para atender a la misma comunidad.
Para los residentes que pierden la cobertura de Medi-Cal, los programas locales de red de seguridad pueden volverse cada vez más importantes. En marzo de 2026, la Junta de Supervisores del Condado de San Diego votó a favor de reformar los Servicios Médicos del Condado (CMS), el programa de red de seguridad del condado para adultos sin seguro que no califican para Medi-Cal. El personal del condado describió a CMS como el programa más restrictivo en su tipo entre los condados grandes de California.
¿Por qué el acceso a la atención médica es especialmente difícil en el condado de San Diego?
El alto costo de vida del condado de San Diego, la gran población de residentes que dependen de Medi-Cal y las continuas presiones sobre el personal de salud pueden hacer que sea especialmente difícil para los residentes obtener atención asequible y oportuna.
Más de 1 de cada 4 residentes del condado de San Diego depende de Medi-Cal para su cobertura de salud.
Estas presiones, combinadas con las dinámicas de salud pública transfronterizas, únicas en una región diversa y binacional, crean desafíos distintos para el sistema de salud del condado de San Diego.
Los cambios recientes y próximos en las políticas de salud también podrían afectar de manera desproporcionada a ciertas poblaciones, incluyendo inmigrantes, refugiados, adultos sin hijos, personas mayores y personas con discapacidad.
Estos y otros factores ayudan a explicar por qué la inscripción en Medi-Cal disminuyó aproximadamente un 5%, es decir, 730,000 personas, entre junio de 2025 y marzo de 2026, según datos recientes del Departamento de Servicios de Atención Médica de California publicados en la herramienta de seguimiento de la California Health Care Foundation.
¿Qué soluciones están explorando los expertos?

No existe una solución única que pueda reemplazar miles de millones de dólares en fondos públicos de salud. Se espera que los cambios a nivel federal y estatal ejerzan una presión significativa sobre la cobertura y los proveedores, mientras que los recursos disponibles a través de la filantropía, las organizaciones sin fines de lucro y otros sectores no son suficientes para cubrir la diferencia.
A corto plazo, gran parte del enfoque está en proteger la cobertura que aún existe. Las organizaciones comunitarias y de defensa están trabajando para ayudar a los residentes elegibles a comprender los nuevos requisitos, completar el papeleo necesario y evitar la pérdida de cobertura debido a barreras administrativas. Al mismo tiempo, los proveedores de atención médica se están preparando para atender a pacientes que podrían quedarse sin seguro o experimentar interrupciones en su cobertura, una necesidad que podría requerir muchos más fondos de los que la filantropía u otros recursos comunitarios pueden proporcionar.
Las organizaciones regionales de defensa y proveedores, incluidas la Health Care Association of San Diego and Imperial Counties y la California Pan-Ethnic Health Network (CPEHN), también están trabajando para informar las respuestas de políticas estatales y locales. CPEHN, por ejemplo, ha analizado cómo los cambios propuestos al presupuesto estatal podrían afectar el acceso y la asequibilidad de la atención médica.

La filantropía puede desempeñar un papel más específico apoyando a las organizaciones que ayudan a los residentes a mantener el acceso a la atención y dirigiendo recursos a necesidades comunitarias concretas. El San Diego Unity Fund, por ejemplo, fue creado por la San Diego Foundation en respuesta a los recortes federales que afectan a los programas de alimentación, vivienda y salud. Se proyecta que una subvención de $100,000 del Unity Fund para la unidad móvil Shiley EyeMobile for Children de UC San Diego proporcione exámenes de la vista, consultas y anteojos a más de 5,000 estudiantes locales. Otro enfoque consiste en unir recursos públicos y filantrópicos. A través de la Partnership to Protect San Diegans, la San Diego Foundation y el Condado de San Diego están ayudando a las organizaciones locales sin fines de lucro a mantener servicios esenciales afectados por los cambios en el financiamiento federal. La asociación incluye un Fondo de Estabilización de Contrapartida diseñado para ayudar a preservar los servicios de organizaciones sin fines de lucro contratadas por el Condado durante períodos de incertidumbre financiera.
Estos esfuerzos no pueden reemplazar el financiamiento público de salud a gran escala, pero pueden ayudar a preservar el acceso a servicios esenciales, apoyar a los proveedores y ayudar a los habitantes de San Diego elegibles a navegar por un sistema de salud en constante cambio.
Se están explorando otras posibles respuestas a través de políticas públicas, incluida la Medida B, la Ley de Salud y Seguridad de San Diego, una propuesta local que podría afectar el financiamiento de la atención médica en el condado de San Diego.
¿Qué es la Medida B y cómo podría afectar la atención médica en San Diego?
Si los votantes la aprueban en noviembre de 2026, la Medida B —también conocida como la Ley de Salud y Seguridad de San Diego— aumentaría el impuesto sobre las ventas del condado de San Diego en medio centavo y destinaría la mayor parte de los nuevos ingresos a la atención médica, incluida la atención para niños y residentes sin seguro o con seguro insuficiente.
La Medida B es una iniciativa ciudadanaa nivel de condado, no una medida presentada en la boleta por el gobierno del condado; sus proponentes la calificaron para la boleta de noviembre de 2026 tras presentar más de 150,000 firmas ante el Registro de Votantes del condado, según KPBS. De ser aprobada, elevaría la tasa del impuesto sobre las ventas del condado del 7.75% al 8.25%, generando un estimado de $400 a $450 millones de dólares anualmente.
De acuerdo con la iniciativa ciudadana, hasta el 60% de los nuevos ingresos se destinaría al cuidado infantil y servicios de salud para niños, atención médica para residentes sin seguro o con seguro insuficiente, ayuda alimentaria y otras causas relacionadas con la salud; aproximadamente el 22.5% se destinaría a la remediación de la crisis de aguas residuales del río Tijuana; y cerca del 16% se destinaría a servicios de seguridad pública, incluyendo la prevención de incendios forestales y la respuesta a emergencias.

Dentro de la asignación para atención médica y cuidado infantil, la medida destina específicamente el 6% de los ingresos totales a servicios de salud mental y conductual para la primera infancia, incluyendo, entre otros, el programa Healthy Development Services de First 5 San Diego; una disposición que se conecta directamente con el cambio más amplio del estado de la Ley de Servicios de Salud Mental a la nueva Ley de Servicios de Salud Conductual, según la First 5 Association of California.
Los lectores que deseen revisar el texto legal completo de la medida, incluidas las disposiciones específicas sobre financiamiento de atención médica, supervisión y rendición de cuentas, pueden consultar el resumen oficial del Registro de Votantes en sdvote.com.
Como cualquier medida electoral, la Medida B plantea cuestiones políticas más amplias, incluyendo si un impuesto local permanente sobre las ventas es la forma adecuada de financiar estas inversiones en medio de un alto costo de vida y cómo debería compartirse la responsabilidad del financiamiento de la atención médica entre los gobiernos federal, estatal y local. Puede encontrar información adicional no partidista en SDFoundation.org/MeasureB.
Perspectivas a futuro

Es probable que el acceso a la atención médica en el condado de San Diego siga bajo presión durante años, independientemente de cómo se resuelva cualquier decisión de financiamiento.
Debido a que la ley H.R. 1 representa la mayor reducción en el financiamiento de Medicaid en los 60 años de historia del programa, según la California Health Care Foundation, sus efectos se implementarán gradualmente durante los próximos años en lugar de ocurrir de golpe; las nuevas redeterminaciones de elegibilidad comenzarán en 2027 y los nuevos requisitos de costos compartidos seguirán en 2028. Las organizaciones sin fines de lucro, los proveedores de atención médica y las organizaciones comunitarias en todo el condado de San Diego están trabajando para mantener a la mayor cantidad posible de residentes cubiertos durante esa transición, y se espera que las organizaciones comunitarias ajenas al sistema clínico desempeñen un papel cada vez mayor para ayudar a los residentes a navegar los procesos de elegibilidad e inscripción.
Mejorar el acceso a la atención médica en los próximos años podría requerir financiamiento adicional a nivel local, estatal o federal, requisitos de elegibilidad simplificados y el apoyo continuo de los proveedores de salud y las organizaciones comunitarias. Dada la magnitud de los cambios, mantener el acceso probablemente requerirá una acción coordinada entre el gobierno, los proveedores de salud y la filantropía, en lugar de depender de una sola fuente de financiamiento.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el acceso a la atención médica?
El acceso a la atención médica significa poder obtener la atención médica necesaria de manera confiable, asequible y oportuna. Contar con un seguro es parte del acceso a la atención médica, pero no lo garantiza; el costo, la disponibilidad de proveedores y los requisitos de trámites pueden afectar la oportunidad de la atención.
¿Por qué es cada vez más difícil acceder a la atención médica en el condado de San Diego?
Una reducción histórica en el financiamiento federal de Medicaid bajo la ley H.R. 1, combinada con nuevas restricciones presupuestarias estatales y la escasez existente de personal de salud, está presionando la cobertura y la capacidad de los proveedores en todo el condado de San Diego.
¿Por qué hay escasez de trabajadores de la salud?
El aumento en los costos laborales y de suministros, sumado a las tasas de reembolso gubernamentales estancadas, ha llevado a algunos sistemas de salud de San Diego a reducir su personal, incluso cuando la demanda de atención sigue creciendo. Los recortes de personal de Sharp HealthCare en 2026 son un ejemplo local reciente.
¿Por qué las citas médicas tardan tanto?
La escasez de trabajadores de la salud y la creciente demanda sobre los proveedores de la red de seguridad pueden dificultar la obtención de citas oportunas. Cuando hay menos proveedores disponibles para atender a la misma cantidad o a un número creciente de pacientes, los tiempos de espera pueden aumentar.
¿Qué es Medi-Cal?
Medi-Cal es el programa de Medicaid de California. Proporciona cobertura de atención médica gratuita o de bajo costo a residentes elegibles de bajos ingresos, cubriendo servicios como visitas al médico, medicamentos, atención de emergencia, apoyo de salud mental y atención durante el embarazo.
¿Cuál es la diferencia entre Medicaid y Medi-Cal?
Medicaid es el programa federal de cobertura de salud para estadounidenses de bajos ingresos, financiado conjuntamente por el gobierno federal y los estados. Medi-Cal es simplemente el nombre que California le da a su programa estatal de Medicaid.
¿Cuántos residentes del condado de San Diego dependen de Medi-Cal?
Más de 850,000 residentes del condado de San Diego, es decir, más de 1 de cada 4 habitantes, están inscritos en Medi-Cal, según la Agencia de Salud y Servicios Humanos del Condado de San Diego.
¿Qué haría la Medida B, la Ley de Salud y Seguridad de San Diego, si se aprueba?
Si los votantes la aprueban en noviembre de 2026, la Medida B aumentaría el impuesto sobre las ventas del condado de San Diego del 7.75% al 8.25%, generando un estimado de $400 a $450 millones anuales. Hasta el 60% de esos ingresos se destinaría al cuidado infantil y servicios de salud para niños, atención médica para residentes sin seguro o con seguro insuficiente, y ayuda alimentaria, mientras que el resto se dividiría entre la remediación de aguas residuales del río Tijuana y la seguridad pública. Más información en SDFoundation.org/MeasureB.
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